Un Sencillo Truco Que Te Ayudará A Detectar Sonrisas Falsas


Las palabras mienten constantemente, no podemos confiar en lo que una persona dice, ya que todos mentimos por una u otras razones; existen mensajes que enviamos, que por mucho que queramos, no pueden evitar comunicar nuestras verdaderas intenciones y sentimientos.sonrisa-falsa

La sonrisa es la máscara por excelencia en la sociedad actual, millones y billones de sonrisas son mostrados a diario a conocidos y desconocidos, desde que iniciamos con un “buenos días”, pero, ¿cuántas de estas sonrisas son reales? ¿Cuántas expresan verdadera felicidad? Es posible saberlo leyendo el lenguaje corporal y las expresiones faciales de los demás; no tenemos que encontrarnos alegres siempre, pero en algunas ocasiones resulta muy útil saber cuando algo va pero de lo normal.

Trata de recordar las sonrisas normales que ves a diario.

Todos tenemos una sonrisa social, que usamos en situaciones donde nos han enseñado debemos sonreír, esta sonrisa resulta útil en las interacciones sociales comunes: desde saludar a nuestros compañeros de trabajo, conocer a alguien, hasta hablar con nuestros superiores o allegados; es importante conocer nuestra sonrisa social y la sonrisa de los demás, de esta manera sabremos cuando una sonrisa es fingida y cuando es de alegría real e intensa.

Normalmente las sonrisas sociales solo presentan acción en la comisura de los labios, alzando un poco las mejillas, sin mayor repercusión en los ojos; existen personas, que como yo, estamos entrenados para mostrar sonrisas reales frente a las personas, en donde aplicamos todas las acciones musculares correspondientes a la sonrisa genuina para lograr mayor empatía en los demás.

Primera clave: los ojos.

Es lo primero que debemos notar, en la sonrisa genuina se muestran arrugas en las esquinas externas, las conocidas “patas de gallo”, o una sencilla alza de las mejillas que entrecierra un poco los mismos. En la sonrisa social la acción en los ojos es limitada o nula, tendiente a las acciones presentadas en la genuina.

Sin embargo, cuando algo va mal y la sonrisa busca ocultar una emoción especifica como desprecio, asco, ira, entre otras. La acción en los ojos cambia, en algunos casos se tensa, en otros se abren un poco, el ceño se puede fruncir, depende mucho de la emoción que pueda estar experimentando la persona en ese instante.

Segunda Clave: los labios.

En los labios se encuentra el secreto para determinar cuándo una sonrisa no resulta más que una máscara, aún más que los ojos, los labios muestran con claridad las demás emociones que una persona puede estar sintiendo, todo depende de la intensidad con que se presente la emoción real/paralela.

En los casos más comunes veremos algo de tensión en los labios, que una comisura se eleva un poco más que otra (desprecio), elevan las comisuras, sin embargo aprietan un poco los labios o hay tensión evidente en las esquinas (ira), o se estiran más hacia atrás que hacia arriba (miedo), siendo el caso. No nos dedicaremos a hablar de las emociones específicas de las distintas sonrisas, sin embargo si es importante que hagas hincapié en el último punto.

Cualquier cambio que notes puede ser importante.

En las relaciones interpersonales es necesario estar atento a los estados de las personas con las que tratamos e interactuamos, por esto, ignorar cambios evidentes podría hacerte perder una ventaja sustancia en la interacción, además de ayudarte a predecir y controlar posibles situaciones.

Cuando notas un cambio que resulta evidente en la sonrisa o el saludo de alguien, siempre debes tomarlo en cuenta; no necesariamente debes intervenir, puede que la emoción empeore si no sabes con exactitud de que se trata, o simplemente cometer errores de juicio cuando interpretas la comunicación no verbal. Sin embargo, esto no le resta importancia, debes siempre tener en cuenta estos cambios y usarlos como base para analizar a fondo la interacción, es una señal de alerta que te dice que debes prestar más atención a algo y alguien en específico.

Pregunta a ti mismo: ¿esta así con todos? ¿Se intensifica en un tema en específico? ¿Cuál es su emoción real? ¿Es sólo contigo? Puede estar pasando por un cambio de estado de ánimo, cuestiones biológicas, o simplemente haber tenido una mala noche, no lo puedes saber hasta que prestes un poco más de atención y análisis a las interacciones, a partir de esto sabrás como actuar de manera eficaz con esa persona en específico.

Leer a las personas y tener la capacidad de responder a sus necesidades y emociones es una habilidad que trabajamos a fondo en nuestras sesiones con Daniel A. Angel Coach and Consulting, esta habilidad es necesaria en líderes y en personas que quiera aprovechar al máximo su potencial, todo esto es requerido cuando trabajamos nuestra marca personal, o Marketing Personal.

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